Nicanor Allende Vial, presidente de ChileMeat–Faenacar, aborda los principales desafíos de la ganadería bovina nacional y destaca la importancia de fortalecer la producción, coordinar a los actores de la cadena y desarrollar una oferta de carne chilena competitiva, tanto en Chile como en el exterior.
Recuperar la masa ganadera y generar mejores condiciones para el desarrollo de la industria cárnica son hoy prioridades para el sector. Así lo plantea Nicanor Allende Vial, presidente de ChileMeat–Faenacar, quien destaca la necesidad de avanzar hacia una estrategia de largo plazo que permita producir más y mejor, con rentabilidad para todos los eslabones de la cadena.
El desafío es relevante. Según el Censo Agropecuario de 2021, Chile registró 2,47 millones de bovinos, aproximadamente un 27% menos que en 2007. Esta disminución limita la capacidad productiva y las oportunidades de crecimiento de una industria que cuenta con importantes atributos sanitarios, experiencia exportadora y potencial comercial.
Para enfrentar este escenario, ChileMeat participa activamente en el Comité Ganadero Bovino de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), junto a Fedecarne y AFECH. Esta coordinación entre productores, ferias ganaderas y plantas faenadoras busca impulsar una agenda compartida en productividad, trazabilidad, calidad, eficiencia industrial y comercialización.
En paralelo, el gremio valora la prioridad que el ministro de Agricultura, Jaime Campos, ha otorgado al desarrollo ganadero nacional, especialmente mediante la reactivación de la Comisión Nacional de la Carne Bovina, instancia público-privada que trabaja en la elaboración de un Plan de Acción Ganadero. Esta iniciativa abre oportunidades para coordinar esfuerzos entre el Estado y los gremios, establecer prioridades y avanzar en medidas concretas que fortalezcan al sector.
Una carne chilena con identidad y valor
Para ChileMeat, el crecimiento de la ganadería no depende únicamente de aumentar el número de animales. También requiere mejorar la productividad, fortalecer la trazabilidad y desarrollar una oferta diferenciada, capaz de responder a las exigencias de consumidores y mercados internacionales.
La apuesta es posicionar una carne chilena premium, reconocida por su calidad, inocuidad y atributos sanitarios, cuyo mayor valor se traduzca en mejores oportunidades para productores, industria y comercializadores.
En este contexto, la apertura y diversificación de mercados ocupa un lugar central. La agenda internacional que ChileMeat ha desarrollado durante 2026, particularmente en Asia y el Sudeste Asiático, busca conocer las necesidades de los compradores, establecer relaciones comerciales y abrir nuevas oportunidades para la carne roja chilena.
Sin embargo, el desarrollo exportador debe avanzar de la mano del fortalecimiento de la producción nacional, asegurando calidad, volumen y continuidad de suministro.
La mirada de ChileMeat es clara: recuperar la capacidad ganadera del país, generar valor en toda la cadena y conseguir que la carne chilena sea reconocida y valorada tanto en el mercado nacional como internacional.