
Este reportaje forma parte de una iniciativa impulsada por ChileMEAT para visibilizar, mes a mes, las buenas prácticas que desarrollan sus empresas asociadas en distintos ámbitos de gestión. El objetivo es relevar experiencias que aportan valor al sector y que reflejan cómo la industria cárnica chilena evoluciona desde su propia realidad. En esta edición, el foco está puesto en Ñuble Alimentos y su trabajo sostenido en materia de Diversidad e Inclusión, como parte de un ciclo que continuará destacando a otras empresas del gremio en futuras publicaciones.
La industria cárnica chilena está compuesta por empresas diversas, con historias, escalas y realidades distintas, pero con un desafío común: evolucionar de manera responsable, poniendo atención no solo en lo productivo, sino también en las personas que hacen posible su desarrollo.
Desde ChileMEAT, como gremio que reúne a los principales productores de carne del país, creemos que compartir experiencias reales permite ampliar la mirada sobre el rubro y generar conversación en torno a cómo las organizaciones del sector están abordando temas clave como el bienestar, el respeto y la inclusión desde su propia gestión interna.
En ese contexto, este mes destacamos la experiencia de Ñuble Alimentos, una empresa que ha decidido poner a las personas en el centro de su estrategia, impulsando prácticas que buscan construir entornos laborales más justos, diversos y conscientes.
Mirarse hacia adentro para avanzar
El camino de Ñuble Alimentos en materia de diversidad e inclusión comenzó con un ejercicio fundamental: mirarse hacia adentro. La implementación de su Política de Diversidad e Inclusión 2026 se inició con un diagnóstico interno que permitió identificar con claridad la realidad de la organización y sus principales desafíos.
“Este ejercicio fue clave, porque nos mostró quiénes somos como organización y dónde debíamos avanzar para que la diversidad se viviera de manera concreta”, explica Patricia Mora, Gerenta de Personas de Ñuble Alimentos. “Confirmamos, por ejemplo, que pertenecemos a un rubro históricamente masculino; aun así, hoy un 25% de nuestra dotación corresponde a mujeres, y seguimos trabajando activamente para derribar barreras y sesgos que tradicionalmente han limitado su participación en ciertas funciones”.
Ese diagnóstico también permitió visibilizar otros aspectos relevantes de la diversidad interna. Actualmente, un 7% de los colaboradores son personas extranjeras, lo que impulsó a la empresa a conocer mejor sus culturas, conmemorar fechas significativas y generar instancias para reconocer la diversidad que convive a diario en la organización.
Otro aprendizaje clave fue la composición etaria de los equipos. Con un promedio de edad de 45 años, Ñuble Alimentos revisó sus estrategias de formación, optando por metodologías de aprendizaje más adecuadas y accesibles para distintos perfiles.
“Conocer esta diversidad —de género, origen, edad y experiencia— ha sido fundamental para el liderazgo”, agrega Patricia Mora. “Nos permitió tomar conciencia de que la verdadera riqueza de la organización está en las diferencias. Cada persona aporta desde su historia y capacidades, y esa suma es la que nos permite construir una empresa más sólida, humana e inclusiva”.

Del compromiso a la práctica cotidiana
Uno de los principales desafíos de cualquier política organizacional es lograr que trascienda el papel y se convierta en una práctica viva. En Ñuble Alimentos, ese tránsito ha estado marcado por condiciones claras y decisiones conscientes.
“Para que una política de diversidad e inclusión se transforme en prácticas reales, lo primero es contar con el apoyo decidido de la alta dirección”, señala Priscilla Venegas, Jefa de Desarrollo Organizacional de Ñuble Alimentos. “Hoy nuestros líderes forman parte activa de las iniciativas, se involucran y entregan mensajes claros y coherentes, lo que marca la pauta para toda la organización”.

A ese compromiso se suma la definición de metas concretas que permiten monitorear avances, no solo desde el cumplimiento normativo, sino también desde el fortalecimiento cultural. La formación continua ha sido otro pilar fundamental, apoyada en alianzas con organizaciones como Teletón, Coanil e Incluyeme.com, que han aportado experiencias formativas significativas para los equipos.
“Hemos entendido que no basta con una capacitación puntual”, explica Venegas. “Por eso revisamos permanentemente nuestros procesos, fortalecemos los sistemas de denuncia y generamos espacios de conversación que ayudan a incorporar la inclusión como un hábito, no como un evento aislado”.

Una conversación que cambia la cultura
El trabajo sistemático en liderazgo inclusivo ha tenido un impacto concreto en la forma en que se relacionan las personas dentro de la organización. Hoy, temas como bienestar, equidad y respeto forman parte de la conversación cotidiana.
“Vemos a las personas mucho más comprometidas en participar en espacios formativos, voluntariados y campañas internas, porque han logrado empatizar con las distintas realidades que conviven en la organización”, comenta Priscilla Venegas. “Esto ha permitido que equipos y líderes estén abiertos a integrar a personas con discapacidad en diversas funciones, entendiendo que, en muchos casos, solo se requieren pequeños ajustes para incluir de manera efectiva”.
También se ha avanzado en generar un clima de mayor confianza, donde las personas pueden expresar situaciones personales o laborales, sabiendo que la organización buscará activamente la forma de apoyarlas.
Un rol clave en este proceso lo cumplen los Embajadores de Diversidad e Inclusión, colaboradores que motivan, acompañan y ayudan a visibilizar temas que antes no se abordaban. “Su participación ha sido fundamental para que cada vez más personas se sientan parte de este proceso”, destaca Venegas.

Desafíos que se proyectan
A pesar de los avances, en Ñuble Alimentos existe plena conciencia de que la diversidad y la inclusión requieren gestión constante.
“Uno de nuestros principales desafíos es mantener y seguir profundizando la cultura DEI dentro de la empresa”, afirma Patricia Mora. “Cada año planificamos acciones concretas para fortalecer este compromiso, ampliando instancias formativas, campañas y espacios de conversación”.
Entre los temas que la compañía busca abordar con mayor fuerza están las nuevas masculinidades, la equidad en el entorno laboral y formas de relacionarse de manera más respetuosa y consciente. “Sabemos que no siempre es fácil introducir estos diálogos, pero estamos convencidos de que son necesarios para seguir avanzando”, agrega.
La medición permanente, la evaluación del clima organizacional y la atención rigurosa de cualquier denuncia forman parte de este trabajo continuo. “Declaramos con claridad que estamos en contra de cualquier forma de discriminación, porque en nuestra organización todos somos diferentes y cada persona cuenta”, enfatiza Mora.
Un reconocimiento que refuerza el camino
Este trabajo sostenido fue reconocido, por segundo año consecutivo, con el DEI Awards, distinción que reconoce a organizaciones por sus avances en diversidad, equidad e inclusión.
“Recibir este reconocimiento es un orgullo enorme ”, señala Patricia Mora. “Refleja el trabajo y la convicción que existe desde la Gerencia General, la Gerencia de Personas, de nuestros Embajadores de Diversidad e Inclusión y de líderes que se han comprometido genuinamente con incorporar estas temáticas en el día a día”.
El reconocimiento, sin embargo, no se entiende como un punto de llegada. “También nos recuerda el desafío de seguir trabajando incansablemente por y para las personas”, agrega. “Queremos que cada colaborador se sienta bien, tenga una experiencia positiva y pueda venir a trabajar sin temor a ningún tipo de discriminación. Este premio es un momento para reconocer lo avanzado, pero también para renovar nuestro compromiso”.

Mirar la industria desde sus prácticas
Experiencias como la de Ñuble Alimentos permiten observar a la industria cárnica chilena desde una perspectiva más amplia, visibilizando el trabajo interno que muchas empresas del sector están realizando para avanzar hacia una gestión más humana, responsable y alineada con los desafíos actuales.
Poner en valor estas prácticas busca abrir conversación, generar conciencia y mostrar caminos posibles. Desde ChileMEAT, creemos que compartir estas experiencias es parte de construir una industria que evoluciona, aprende y se proyecta con mayor legitimidad hacia el futuro, desde las personas y para las personas.