Verónica Ruiz, gerente de la Corporación de la Carne, se refiere en esta columna a las propiedades de la carne bovina, al ser un alimento concentrado en nutrientes, sacia fácil, y las porciones permiten hacer rendir el kilo de producto.

Sin duda alguna, éste año ha golpeado fuertemente los bolsillos de muchas familias en nuestro país.

Frente a la disyuntiva que tienen las personas que están haciendo compras, tal vez sirva tener lo siguiente en consideración:

Cuando comparamos alimentos, normalmente el etiquetado nutricional nos arroja unos 13 componentes.  Sin embargo, de acuerdo a información de universidades de USA, la carne bovina posee 40.000 componentes estimados150 de ellos de suma importancia o críticos para el metabolismo de las personas.

Algunos de éstos componentes son indicados por el destacado investigador Stephan Van Vliet de la Universidad de Utah:

En Estados Unidos también se ha podido medir la composición de nutrientes de alimentos en base a proteínas vegetal y animal. Los resultados indican a la fecha que no son reemplazables, sino complementarios, ya que hay hasta un 90% de diferencia en los componentes al compararlos.  Un alimento no es mejor que el otro, sólo diferentes, y eso implica que se recomienda consumir responsablemente alimentos del mundo vegetal y animal. Cualquier restricción alimentaria debe ser supervisada por un profesional de la salud.

Dicho esto, y sabiendo que la carne es un alimento denso en nutritientes, ¿qué podemos hacer con la barrera del precio? La carne bovina, al ser un alimento concentrado en nutrientes, sacia fácil, y entonces las porciones permiten hacer rendir el kilo de producto.

Por otro lado, una cena con un corte menos utilizado puede ser una experiencia igual de deliciosa que un corte parrillero.

Fuente: Corpcarne y Diario de la Carne.