Por Nicolás Simunovic Vodanivic
Frigorífico Simunovic S.A.

Con mucho gusto he aceptado la solicitud que me ha efectuado la Directiva de Faenacar, de plasmar mis apreciaciones en esta nueva versión del CHILEMEAT al día, haciendo referencia a la situación que enfrentan las plantas de ovino de la XII Región, con motivo del difícil momento que vive el mundo producto de la pandemia generada por el COVID  19, y como miramos el porvenir.

La industria frigorífica de Magallanes tuvo sus inicios a principios del siglo pasado ante la necesidad que generó el desarrollo de la ganadería ovina en la región. El destino de las carnes de ovino fue desde esos inicios, la exportación a los mercados de ultramar, principalmente el Reino Unido. En estos cien años, la industria ha soportado recesiones, crisis económicas, guerras y ha sorteado con éxito estas situaciones. Hoy las plantas faenadoras de ovino de la Región, son modernas, eficientes y cuentan con múltiples habilitaciones supervisadas por el Servicio Agrícola y Ganadero, abarcando un conjunto de destinos de exportación a más de 20 países, distribuidos en Asia, Europa, Norte y Sud América.

Magallanes es la región del país que tiene más casos COVID – 19 en relación al número de habitantes. Este brote ha ocurrido en plena temporada de nuestra actividad zafral de faenamiento de ovinos. Se han reforzado estrictas medidas de control, higiene y distanciamiento social, que permitan reducir al mínimo la posibilidad del contagio en nuestro personal. Lo anterior ha obligado a reducir los ritmos de faena que la prolongará en dos semanas con respecto a un año normal.

La pandemia que azota al mundo, nos enfrenta a desafíos distintos de los del pasado, pero sin duda más serios. Como se ha dicho por científicos y líderes de opinión, las características del virus que ha obligado a largos períodos de encierro de la población generarán un cambio en los hábitos diarios de vida y comportamiento social. El mundo no será como el que hemos conocido y el comercio mundial también será distinto al actual. El sector de alimentación, donde estamos insertos, será el que saldrá más pronto de esta crisis, a diferencia de otras actividades que les tomará más tiempo.

La crisis traerá reducción de ingresos a vastos sectores, y la menor cantidad de dinero llevará a una reducción en los valores de los productos, junto a un menor consumo a través de los canales tradicionales conocidos hasta ahora, como restaurantes, hoteles, foodservice y otros.  La pandemia que vivimos incrementará el consumo en el hogar con nuevas formas de preparación. Es nuestro desafío el buscar nuevas formas de consumo de los variados artículos que producimos, y generar nuevos productos para este nuevo escenario. Nuevos empaques, nuevos formatos, unidades de consumo más pequeñas, aumento en la distribución directo a residencias y varios más.

Chile está catalogado como un país confiable en los mercados del exterior, y junto con CHILEMEAT las carnes de ovino y bovino de nuestro país se han posicionado como un producto de calidad. Junto a PROCHILE debemos seguir en la búsqueda de nichos de mercado para crecer en la exportación de los nuevos clientes que desarrollemos en conjunto ante esta nueva realidad.

Siempre hemos enfrentado los desafíos con decisión y optimismo, y esta vez no será diferente. La crisis pasará y nuestras empresas junto a nuestra asociación gremial seremos capaces de plantearnos nuevas metas para mejorar nuestra actividad en el desarrollo futuro.